martes, 26 de junio de 2012

Odio el calor

Al final parece que esto ya va en serio, así que aquí va lo que parece ser mi primera entrada del blog. Teniendo en cuenta que no tengo ni idea de cómo saldrá el asunto os animo a que me sigáis ni que sea para ver si alcanzo el estrellato o acabo retozando en el fango del fracaso.

Volviendo al título. No odio el calor, porque odiar es algo irracional, solo es que no me gusta. La gente se vuelve imbécil. Chicas ligeras de ropa y chicos que las siguen como animales pavoneándose, currantes de vacaciones que intentan vivir en un mes de excesos lo que no pudieron a lo largo del año, fiestas y más fiestas de verano y todas las drogas que las aderezan, calles y plazas abarrotadas, aumento de la delincuencia... y un largo etcétera que me da náuseas.

En invierno al menos te tapas con toneladas de mantas pero es que si por estas fechas tienes mucho calor de nada sirve quitarte toda la ropa (porque arrancarse la piel es poco estético). Y yo, por ejemplo, solo dispongo de un triste ventilador que suena como si estuviera a punto de alzarse al espacio, así que cuando estoy en casa me paso el tiempo desnudo y con los tímpanos sangrando. Muerte al verano.    


2 comentarios:

  1. Muerte al calor y al verano, son repugnantes, de las pocas cosas que odio, detesto y habría que abolir. Trasladándose a Noruega, por ejemplo.

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    1. Noruega me parece un país ciertamente interesante. Gracias por leer.

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